octubre 29, 2005

homenaje a un pequeño compañero

Ya no tengo excusa para ir a la plaza de noche. Tampoco voy a poder volver a verlo correr como solo él corría. Sus patas, su rabo, su nariz y su cuello blanquícimos al polvo volvieron.
T si, porque alguna vez nació haya lejos, hace justamente nueve años y medio.
Perro bobo (aunque era mas por conveniencia que por herencia) y bueno como ese no se si hay. Petiso, de patas cortas, pero con una agilidad que superaban su diminuta estatura.
Hace ya tres años que murió su madre, la "Elu", y desde entonces me di cuenta que no podía dejar de brindarle afecto... mas compañero que esclavo me acompaño noche y noche a pasear, a jugarme y a quererlo.
Y no debo nada, estoy triste... pero tranquilo.
Se murió de mañanita... ya le había preparado toda la comida cuando no me respondió al llamado que siempre respondía enérgicamente... ayer tenia mas brillo que el de otros días, tal vez el ultimo antes de morir.
Sinceramente lo voy a extrañar, porque deposite en ese perro un afecto que tal vez no se veía a simple vista y asumí la responsabilidad no solo de quererlo, sino de tratarlo.

"Cinco" se llama, en realidad "Cinco y medio"... obra de mi madre, que por ser su (presunto) padre del doble de su tamaño, y con nombre "Once", se lo nombro a éste por la mitad.Así como nació un 29 de abril, murió justo un 29 de noviembre. ni mas ni menos que nueve años y medio.Se ve que el corazón le dijo basta, antes que sus ganas y su vitalidad... preferible. Apareció dormido como un pequeño príncipe peludo, sin sufrimiento ni dolor, en pleno sueño. eso me alegra.. su madre la había pasado mas mal.Y con todo, con esa hermosura que solo él ostentaba, se nos fue de la vida.