mayo 30, 2005

historia del caballero feliz

Fuera, fuera, siempre afuera. El cabllero toma su lanza y su escudo y se va a cabalgar lejos, lejos, siempre lejos. Allá donde las doncellas necesitan ser rescatadas, allá donde siempre hay algun malvado dragón, allá donde el odio corrompe las almas, álla donde el mal de todo se apoderó, lejos, lejos, siempre lejos, fuera, fuera, siempre afuera.

El caballero toma su lanza y su escudo y se marcha de su reino, al volver cuenta sus azañas, y todos lo glorifican... no importa que a ellos los haya matado el hambre o la peste, no importa que a ellos los destruyan sus propios males, porque cuando el caballero vuelve todo el mundo sonrie (o muere...).
El caballero está contento, toma una copa y bebe su vino traido siempre de afuera, siempre de lejos. No convida a los demás, sabe que costó mucho conseguirlo y no puede darlo a bocas sucias que no saben apreciar lo bueno.
La gente rie y rie y cuando el caballero duerme la gente llora y llora, pero el caballero no lo sabe, ni lo sabrá, el siempre mira lejo: al horizonte, donde siempre hay una batalla por ganar o una doncella por rescatar, lejos, lejos, al infinito y mas allá, donde reina el odio, donde hay que enfrentar al mal. Acá el sabe que el mundo entero esta bien. Sabe que siempre volverá, y que siempre todos reirán... despues de todo, gracias a él viven, sus conquistas volvieron glorioso al reino y muy rico además. la carne siempre abunda y nadie morirá nunca de hambre... Salvo cuando él no está, que es siempre o casi siempre, pero eso él no lo sabe, su armadura siempre lo protege, lo aisla, siempre susurra al oido: que marche lejos lejos, que siempre esté en movimiento, que vuelva y que sea poco, para que se acuerden que sigue vivo y que, después de todo, es su rey. Para traerle alegría al pueblo, aunque sea solo una vez al año, para traerle comida, aunque sea solo a los que rian con él, para traerles gloria, aunque sea solo a él y a él.
Y así el pueblo llora cuando el caballero marcha, lloran de alegria cuando por fin se va y rien desaforadamente, rien a carcajadas cuando vuelve, y mientras el come y bebe el pueblo en las sombras muere.