mayo 14, 2008

Chau

Ya me fui hace mucho tiempo.
Ahora lo escribo: me voy.
Casi literal, casi mediocre, casi algo, casi nada.

La palabra que le sigue al silencio es pobre.

Esto es muestra de esa pobreza, pero tengo la pequeña necesidad de decir pese a todo.

El espacio que se habita condiciona en gran medida el accionar de uno, por eso me desprendo de este espacio. Y me lo arranco como a una cascarita sin esperar que se seque del todo, sin esperar que se cierre solo. Para poder crearlo en otro espacio y desandarlo y desaprenderlo. No lo cierro con la ilusión de dejar de estar condicionado, mi fantasía creo que es otra.
Lo cierro porque dejé de creer en la palabra y porque la olvidé, porque estoy triste y no lo siento, porque me gotean los mocos y porque escribo sin satisfacción. Porque quiero, porque el capricho me susurro hoy que lo cierre porque puedo hacerlo ¿simulacro de poder?
Excusas, coloridas, descoloridas.
Excusas para algo que ya sucedió en silencio y con su propia explicación y lógica.
Estas son solo palabras pobres, desconjugadas, palabras de después del silencio.
Palabras que leo y no me parecen mías.

enero 15, 2008

¿incomunicados?

El grito te sale gutural
Queriendo salir sin poder
Queriendo ser sin saber
Callado por tu propio cuerpo
Por la inhibición de todos
Que hoy no te sirve de nada

Las palabras se pliegan sobre si
Núcleos de odio dispuestos
A implosionar sin descarga
Y no te sirven de nada
Pero las callas y te morís

Callado, gritando, gesticulando,
Inconexo, fragmentado, silenciado.
Te miras y no te conoces
Te gritas y te ofendes
Y lloras porque no entendés.

Callando, cayendo, cediendo,
A los apetitos de tu miedo,
Al porque sí del sin sentido,
Al vacío de tu ser.

Incomunicado de todo,
del cuerpo que te es extraño
Y vos extraño a él. Silencio.
Ya nadie te responde,
A nadie hablas.
Silencio.
Ya no existís
Aunque existís.

diciembre 13, 2007

Piezas

¿Cual de todas moverías?


El codo que se golpea y no siente.
La mano que agarra, sostiene, contempla, destroza.
El pie que anda.
El pie que aplasta.
La cintura que baila.
La cabeza que se atormenta.
Los pelos que se caen.
Las rodillas que duelen.
Los dedos que piden a gritos un poco de tacto.
La nariz inútil, que ya no huele.
Las orejas grandes que quiere volar.
Las uñas que me rasguñan.
La muñeca que descansa.
La espalda que sostiene.
La espalda que tensa.
La espalda que carga las culpas, los pesos, los dramas.
La panza que come.
La cola que defeca.
La mano que masturba.
El pito que ama. El corazón que se rompe.
La lágrima que no cae.
La piel que recubre.
La mirada perdida.
Los pasos cansados.
El centro del poder.
El poder descentrado.
El ojo que ve. El ojo que no mira.
Las caricias que lastiman.
El amanecer de un suspiro.
Los pies que te cargan.
El dedo que señala.
El dedo que incursiona.
El placer que te falta.
El movimiento perfecto. La boca sedienta.
Los besos ausentes.
El adiós postergado.
El fin terminado.
El pulso jodido.
El cansancio.
El malhumor.
La dieta.
La carta que la mano escribirá diciendo.
El cansancio. El cansancio. El cansancio. El cansancio.
Los ojos cerrados.
El sueño. El sueño.
El sueño soñado.
La parodia.
La vida.

septiembre 14, 2007

Estatuilla

Estatuilla de mesita de luz
no puedes salir de tu rigidez.
Quieta.
Quietita te quedas,
a penas pestañando, a penas respirando.

No vayas a pensar, no lo hagas.
No vayas a moverte, no lo hagas.
Eso solo te llevaría al piso donde
(bien lo sabes) nadie te recogerá.

Pobre estatuilla oxidada
y pasada de moda.
A ti te atrofió el tiempo
Y lo poco que te cuidaron

Objeto, de objetos a los nada le importa nada.
Obsoleta desde el momento mismo que te poseyeron.
Pero eso vos ya lo sabías…

Tantas fantasías depositadas en tu figura –por aquel entonces estilizada-, tantas fantasías frustradas.
Estabas destinada, como todas, a matar cualquier delirio.
–ahora toda avejentada-

Vos ya lo sabías: somos cosas.
Ya lo habías aceptado.
Bien te lo habían enseñado.

abril 29, 2007

Invitación

Seres aniñados jugando.
La adultés desdibuja su seriedad
y su locura.
La voraginal vida se detiene a divertirse
en un instante de placer.

Aparte.

Un adulto que no juega, que no se lo permite, es como un niño que no juega: ambos están enfermos. El juego, desdibujando tiempos y edades, resulta condición natural y necesaria de una vida saludable. Se engaña el que lo subestima.
El que no juega y lo limita a la esfera infantil –y discúlpenme por esto- se destina solito a una vida aburrida. Y el aburrimiento es peor que la muerte o que la falta de vida, por ser mera inercia de la existencia misma.
El que vive con los labios caídos, con el seño fruncido, el que petrifica su alma, el que mira sin mirar a nada, o vive con la vista avejentada, el que subestima su juego, o el que lo reprime… se desvive aburriendo, se desvive enfermando, se vive muriendo.

Por eso llamo, los y nos invito, a que juguemos, a que no nos tomemos la vida tan en serio, ni hagamos de ella un drama, un germinadero de odio, miedo, fobias o filias. Los invito a mirar hacia adentro y encontrarse… y al encontrarse redescubrir al niño que aun no ha muerto.

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quizá porque creo no haber aprendido a jugar con las palabras es que dejé de escribir.
aun no sé si regreso a escribir o a despedirme.

junio 09, 2006

BastaDeBasta


Basta de infortunios
De imposturas
De posturas
De postrados
De protestas
De progresismos
De regresismos
Basta de giles
De alfiles
De filas, interminables
De terminaciones
De términos
De trémulos
De mulas
De mutaciones
De matadores

Basta de muertos
De imbéciles
De bendiciones
De dedicaciones
De dictadores
De dadores
De lores
De flores
Basta de espinas
De espionajes
De personajes
De palabras
De demandas
De infortunios


Basta de importancias.

Esto es pura política.

mayo 17, 2006

La Otra Parte

Hay un monstruo dentro del hombrecito gris…

Aquel día el hombrecito explotó, de su adentro salieron todos los males de su universo. Y no fueron demonios o dragones. Salió la maldad que personificó en su rostro, en sus palabras que herían el aire, sus movimientos que lastimaban todo andar, su mirada maldita.
Aquel día explotó. Y todos a su alrededor se sorprendieron… detrás de la cara angelical y estúpida había más. Había una verdadera cara.
Se hizo pedazos aquel hombrecito, y éste, que regurgitaba maldades dormidas, odios callados, mató todo a su paso. Rompió los sueños y sus cristales, todos los deseos a medias, todas las palabras bien dichas. Destrozó todo lo hermoso, todo lo estéticamente correcto, toda la bondad, destrozó también la ingenuidad.

Aquel día el hombrecito gris exploto. Se desintegró en pura maldad, puro odio, puro resentimiento, pura envidia, pura verdad escondida, pura mentira por fin dicha, puro engaño desengañado, puro…
Explotó… y el otro, el de los mil pedazos, desde el piso se vio por vez primera. Se vio como era. Vio lo que no quería ver, vio lo que ya sabía, vio sus miedos, sus odios, a él mirándolo…
Desde el piso intento incorporarse pero el otro lo avasalló, lo aplasto, lo denigro, lo torturó, violo sus patéticos logros, sus acciones fantaseadas,… luego se marchó, se esfumó.

De los pedazos trata de levantarse el hombrecito. Hoy. Verdaderamente gris, sabiendo su blanco y su negro, su bien y su mal. Hoy al fin sincero. Desentendido de tanta irrealidad. Hombrecito, gris.

mayo 04, 2006

En supuesta contradicción

Ovejas descarriadas de un rebaño que algún buen pastor lleva a ninguna parte…
Agujas de un reloj que atrasa inexistencias.
Pasto seco, risas mal dichas, verborragia carnal
Apóstoles, cruces sin Jesús.
Peones rebeldes, movimientos inamovibles
Contreras…

Imposible ser otra cosa, imposible ser nadies…
Ruidos, melodías.
¿Qué? ¿Quienes? ¿Para qué? ¿Somos? ¿Cómo?


Santos canallas, piratas sin parche, chicas sin histeria,
ladrones de ilusiones, ciegos de amor y de razón.
Bestias, salvajes.
Andrajosos vestigios de algo.

Palabras sueltas. Vientos quietos. Frío hervor.
Castillos de cartón.

(Escrito el 5/4/06)

abril 16, 2006

Hombre mirando al sudeste.

Rantés: "La naturaleza [...] favorece más fácilmente un cambio de especie que un cambio de conciencia. Yo soy más racional que ustedes. Respondo racionalmente a los estímulos. Si alguien sufre, lo consuelo. Alguien me pide ayuda, se la doy. ¿Por qué entonces usted cree que estoy loco? Si alguien me mira, lo miro. Alguien me habla, lo escucho. Ustedes se han ido volviendo locos de a poco por no reconocer estos estímulos. Simplemente por haber ido ignorándolos. Alguien se muere, y ustedes lo dejan morir. Alguien pide ayuda, y ustedes miran para otro lado. Alguien tiene hambre y ustedes dilapidan lo que tienen. Alguien se muere de tristeza, y ustedes lo encierran para no verlo.[...]

Alguien que sistemáticamente adopta estas conductas, que camina entre las víctimas como se no estuvieran, podrá vestirse bien, podrá pagar sus impuestos, ir a misa, pero no me va a negar que esté enfermo. Su realidad es espantosa, doctor. ¿Por qué no dejan de una buena vez la hipocresía y buscan la locura de este lado, y se dejan de perseguir a los tristes, a los pobres de espíritu, a los que no compran porque no quieren, o porque no pueden, toda esta mierda que usted me vendería de muy buena gana? Si pudiera, claro."

"Hombre mirando al sudeste"
Eliseo Subiela

NOTA: si las palabras no salen de adentro, saldran de afuera.

marzo 28, 2006

Una para Vos, Otra para Mí.

Nuestra inconstancia
esta ilegalidad
la norma subvertida
el silencio cómplice
la distancia
el abismo.
Sueños rotos, paraísos...
el universo que complota
esta puta realidad.

Nuestro morbo
la momentaneidad
comodidad e histeria
el goce total.
vos y yo
y algo más…


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Se desfonda algo…
un vaso, una situación.
Se libera…
lo contenido, su no-forma.

Se pierde todo
lo innecesario…

Es fugarse
no de uno, de su contención.
Caída libre.
Irse.
Extralimitarse.

Desfondarse.